viernes, marzo 02, 2007

Ahora.

El después está más cerca del ahora,
y, después de todo, no todo salió bien.
Las máquinas se empeñan en descartar,
cada vez más lejos de creerse inútiles,
los adoquinados de las calles.
El cine cuesta la mitad de lo que era,
las noticias suenan como cercanos
y esta mesa necesita una limpieza.
Se vuelve ingrata la lista de la compra,
los rincones sucios del baño,
el chico del agua que toca con insistencia
y la campanilla del microondas.
Se hace temerario pasar por delante del espejo,
salir de la ducha con el pelo enjabonado,
quedarse dormido con las teletiendas
y creer que al despertar será todo como antes.
Ahora sólo queda levantarse de madrugada,
no tropezar con los zapatos,
apagar la luz del pasillo.


...
Rayco Ángel Santana Pulido (RASP).